f
Mostrando entradas con la etiqueta Zamora. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Zamora. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de julio de 2014

Verónica, Miguel Ángel y una pasarela.

Cuando alguien me pide que le haga unas fotos me da un subídón de adrenalina, ¡yihaaaaaaa¡, mi mente empieza a buscar lugares, "localizaciones", y se llena de imágenes bonitas de parejas guapísimas que se quieren mucho. Hace poco tuve la suerte de dar con una pareja de esas, que además de ser bonita y quererse mucho, se hizo cómplice de un asalto ilegal a una pasarela en construcción. No se qué tienen las pasarelas de madera que me atraen y, a esta hacía tiempo que le había echado el ojo.
Verónica y Miguel no pusieron ninguna pega a coger el coche y cambiar varias veces de escenario hasta dar con ella, cuando llegamos estaba vallada y con un cartel de "no pasar", pero Miguel buscó el sitio para llegar hasta ella y ponérnoslo fácil para hacer la foto que tenía en mente.
Es fácil hacer fotos cuando encuentras el sitio ideal y una pareja que te pone las cosas fáciles, que no te dice que no a nada y que lo da todo, y un novio que se preocupa por cómo quedar mejor en las fotos, una pareja de esas guapísimas que se quiere mucho.








Eva.

lunes, 16 de junio de 2014

...y más fotos del bodon del año.

Si, reconozco que me ofrecí voluntaria con levantada de mano incluida, cuando hablaron del fotógrafo de la boda. Si, tuve en cuenta pros y contras y siempre vi más de los primeros. Y si me lo pensé muy muy bien. Ahora, a toro pasado, te cuento porque no debes hacer las fotos, por lo menos yo, en la boda de una hermana.
Primero y obvio, porque eres la hermana de la novia y el listón de la elegancia lo ponen muy alto para la familia cercana. Piensa que tienes que maquillarte y peinarte, maquillarte, para que?, si nadie te va a ver, vas a llevar una cámara pegada al ojo derecho. Antes de salir de la iglesia el maquillaje de ese ojo se habrá serigrafiado en la cámara. Y peinarte?, con la correa de la cámara para arriba y para abajo mi recogido de trenzas desenfadado acabó pareciéndose al peinado de Pipi calzaslargas.
Te compras un traje ya pensando en las fotos de la boda, mejor pantalón por sí me tengo que agachar, pero del tacón no te libra nadie, que siempre esteriliza más y no vas a ir a la boda de tu hermana con zapato plano. Pero tu hermana ha decidido casarse en una iglesia románica de no se qué siglo y, por entonces no conocían la baldosa hidráulica, en las juntas de las piedras que forman el suelo caben mis tacones y los de cinco invitadas más. Y como Murphy siempre se presenta todas las juntas me las merendé.
A esta boda también estaba invitada mi hija de dos años, claro, que, además llevaba las alianzas, y ha decidido que va a hacer lo mismo que su madre, coje el móvil del superhéroe y a hacer fotos detrás de mi. Eso y las juntas del suelo es como mezclar anisete y gin.
Sales de la iglesia, haces cuatro fotos, la novia tiene sed, el novio tiene calor, yo tengo los pies en carne viva. Decides que el atardecer es el momento ideal para hacer el resto de las fotos, llega ese momento y vas a buscar a los novios y es entonces cuando te das cuenta de que va a ser misión imposible, los novios están como piojos, es el culmen de la fiesta, los dos van en volandas sobre los amigos mientras suena música de... ¿Semana Santa?, el vestido de la novia destrozado y es imposible entender lo que esta decidiendo el novio. Mejor lo dejamos para otro día.
A pesar de todo lo volvería a hacer, por tierras aragonesas me queda por casar una medio-hermana y tengo que contener mis manos por que están deseando ofrecerse voluntarias.
Aquí os dejo unas poquitas fotos, hemos decidido que otro día los novios se vuelven a vestir de novios, no van a beber nada de alcohol y yo iré con deportivas porque sí me pongo chandal no hace falta ponerse tacones para estirilizar la figura.












Eva.

lunes, 21 de abril de 2014

Semana Santa en Zamora

Una vez en la vida tienes que venir a Zamora a vivir la Semana Santa, pero tienes que hacerlo con los cinco sentidos alerta, dicen que estéticamente es espectacular, pero eso no lo descubrirás hasta que la vivas.
La primera vez que viví mi primera Semana Santa zamorana era una preadolescente con la cara llena de granos, a esa edad y viniendo del norte, esas cosas no se disfrutan. Con el tiempo, y los amigos recientes, la Semana Santa empezó a ser divertida, risas al paso de los cofrades que te daban un cachete en la cara y carcajadas cuando alguna abuelita te mandaba callar.
Luego empezó la devoción y la posesión, "yo mi Semana Santa no me la pierdo" y más tarde el agobio y desapego, "cuanta gente, yo en Semana Santa necesito irme de aquí", y nos fuimos a Cádiz.
Ahora, con la cardelina en mi vida, quiero que conozca lo que hay en su ciudad, ella es zamorana así que debe conocer sus tradiciones para que con el tiempo, pase por las misma u otras fases que pase yo.










Zamora en Semana Santa huele a azúcar quemado y a incienso,  suena a Thalberg, a Mater Mea y a Saeta.
Zamora en Semana Santa tiene el tacto del terciopelo y de la estameña y sabe a sopas de ajo, a dos y pingada y a almendras garrapiñadas.
Zamora en Semana Santa entra por los ojos, cada procesión tiene su momento y su rincón especial. 
Una vez en la vida tienes que vivir la Semana Santa zamorana.

Eva.

jueves, 10 de abril de 2014

Carlos y Amaya o como ser originales anunciando tu boda.

Imagina que un día cualquiera de un mes cualquiera, quedas con unos amigos para celebrar una fiesta y que en un momento, también cualquiera, te entregan una foto de una pareja sonriente, rodeada de perros y una pizarra con una fecha escrita. Me imagino que eso no te ha pasado nunca, a mi por lo menos, no.
Amaya y Carlos decidieron casarse y pensaron una manera original de decírselo a la gente que quieren.
Así que, uno de esos días de primavera anticipada que hubo en Zamora nos acercamos al río, la pareja, tres perros, una pizarra y la fernandezmediana que tiene un miedo irracional a los perros desde que siendo niña le persiguió uno por el patio de vecinos.
Hicimos fotos con perros y sin perros, en el puente y a la orilla del río. Un par de veces la Fernandezmediana tuvo que hacerse cargo de los perros y entretenerlos para que estuvieran quietos, no, no hay fotos de su cara recordando el trauma infantil.
Estas son algunas de las fotos de ese día, ellos eligieron una con la que anunciar su boda, yo os enseño alguna más.





Imagina ahora como será la boda de estos chicos si para contárselo 
al mundo han decidido hacerlo de esta manera tan original.
Yo, como diría Sabina el grande, sólo espero que todas sus noches sean noches de boda y que todas sus lunas sean lunas de miel.

Eva.

lunes, 17 de marzo de 2014

Ya es primavera

Si, ya es primavera, lo dice la luz, las flores de los árboles y el anuncio del corte inglés. Oficialmente no es así y vendrán más días de frío y lluvia, pero que más da, vamos a aprovechar estos días para salir a pasear, ver árboles bonitos y llenar las casas de luz. Yo ya lo he hecho y como siempre he engañado a alguien, esta vez lafernandezmediana.
Hala, a disfrutar de la primavera, de momento.






Eva.

jueves, 13 de marzo de 2014

Amores por tierra de campos.

Lo primero que se me pasó por la cabeza cuando estos chicos dijeron que se casaban fué: ¿fotos?, yo, yo, me las pido.
Me encanta la fotografía y en cuanto puedo engaño a alguien para practicar o, hago fotos a objetos. Pero fotografiar a alguien con quien tienes confianza es mejor, porque los puedes marear sin ningún pudor.
Así que una tarde, allá por octubre, nos fuimos a recorrer la provincia y en tierra de campos encontramos unos prados que nos parecieron ideales para los fotos.
Hacia un frío de tres pares de narices y una manta que había en el coche nos vino al pelo.
Casi al final de la sesión empezó a llover pero, por eso de la confianza, estos dos aguantaron hasta que tuvieron moquillo.
Este es el resultado de esa tarde de octubre de frío y lluvia. Una de estas fotos forma parte de su invitación de boda, ¿adivináis cual?, otro día os lo cuento.








Eva.

lunes, 10 de marzo de 2014

Zamora no tiene playa pero...

... tiene río y bien grande, el Duero, y sí paseas por el río hay parques, y patos y puentes de madera y luz, mucha luz. Hay embarcaderos y vallas y muchos árboles y luz, mucha luz. Si te acercas al atardecer verás una puesta de sol que lo envuelve todo de  colores cálidos. Pero el río es muy largo y esto pasa en el trocito que está cerca de nuestra casa, otro día cojeremos la merienda y nos iremos más lejos, quizás a la otra orilla.






Si quieres que se quede quieta dale golosinas, luego sale en todas las fotos con la boca llena y eso es poco fotogénico pero taaaaaan natural.